lunes, 28 de noviembre de 2011

Cuando todos duermen escucho historias para no dormir

Esta es una historia que será, que por el momento sólo aspira a ser...que será lo que sea cuando sea el momento...hoy parece ser que no lo es, pero también parece ser que no seré yo quien narre los siguientes pasos de un sin nombre más en un vasto mundo de escasas luces que sobreviven en las sombras.










"Cuando todos duermen, él deambula.
Cuando todos duermen, él observa.
Cuando todos duermen, él acecha.
Sólo en la brecha donde la luz alumbra, 

estarás segura de la mano fría que se esconde entre la penumbra"

Tales palabras me fueron dichas entre susurros en mitad de la noche cerrada de luna robada.
Mi desbocado corazón apenas me permitía oír lo que aquel viejo y extraño hombre me intentaba decir pero por su expresión severa atisbé a comprender que debía entenderle.
Yo no había pedido nada de aquello. No sabía ni quién era ese hombre. Ni dónde me encontraba yo. Aquello no tenía ningún sentido, por más que intentase hallarlo.

Penumbras, luces, gélidas manos...mi cuerpo oscilaba en un ángulo peligroso, así que cerré un breve instante los ojos en busca de la quietud del espacio vacío y oscuro de mi interior...
Al abrirlos de nuevo, el excéntrico poeta viejo, había desaparecido de forma tan eficaz como si jamás se hubiese encontrado allí...y allí es donde me dejó, en mitad de un páramo cenagoso abrigado por la fría alma nocturna de aquellos que no tienen nombre.

Ciertamente no podía encontrarme allí puesto que yo me encontraba en mi alcoba, o al menos eso era apenas unos minutos antes. Tumbada, en mi lecho, esperaba conciliar una noche más con mis pecados apaciguándolos con mis sueños. Sin embargo, aquella vez mi letargo no actuó como un bálsamo dado que allí me encontraba, varada en lo que parecía la vera de un erial de desolación.

Buscar una brecha de luz...había dicho el hombre. Aquello era tan ciertamente imposible como encontrar a un pato que no fuese un pato, sino un conejo. Maldito excéntrico poeta viejo con su charlatanería chiflada y absurda! Abandonarme en mitad de todo y de ninguna parte sin más que con sus últimos y fútiles versos...

1 comentario:

  1. hace muy demasiado que no hablamos, leeré el blog para saber de tu vida!

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